Este recuento de la Creación al juicio está diseñado para ayudarte a recordar la historia de Dios y su plan para rescatarnos, de una manera más sencilla. Nos enfocamos en recordar 6 nombres: Adán, Abraham, Moisés, Josué, David y Jesús. Y tres pactos: El primer pacto con Abraham, luego, la Ley con Moisés y por último el Nuevo Pacto con Cristo. Incluyendo la RAMPA, podemos vincular el Antiguo Testamento con el Nuevo, mostrando en Cristo el cumplimiento de lo dicho por los profetas.
Toma estas notas como un punto de partida y recuerda que puedes incluir algunas historias opcionales, no es algo para memorizar, es un esqueleto con el cual compartir la Biblia de tapa a tapa, recuerda, 6 nombres y tres pactos.
La Creación.
En el comienzo solo existía Dios, porque Dios siempre ha existido, junto con Dios existían otros seres espirituales, como los ángeles y demonios, esto es el mundo espiritual. Luego Dios creo el mundo físico, en 7 días Dios creo todo el universo, las estrellas, la luna, la tierra, los peces, todos los animales, las plantas y por último creo al hombre y la mujer, Adán y Eva, y les coloco en un jardín hermoso. Tenían todo lo que necesitaban. Y Dios les ordeno que fuesen fructíferos y se multiplicasen (Gen 1:28) (Adán es el primer nombre importante para recordar)
Adán y Eva; La Caída.
Dios les dio una responsabilidad que consistía en cuidar el jardín con un solo mandamiento, como una advertencia: Ellos podían comer del fruto de cualquier árbol que crecieran en el jardín con la excepción del árbol de la sabiduría del bien y del mal, ya que de hacerlo morirían. Poco después, Satanás, tomando la forma de una serpiente, vino y hablo con la mujer y le convenció de que estaba bien comer del árbol prohibido. Ella lo hizo y también su esposo. El hombre y la mujer trataron de esconderse de Dios pues tenían miedo. Debido a su desobediencia Dios dijo que ellos padecerían durante su vida y que un día volverían al polvo. Sin embargo, Dios aún les amaba y les vistió para cubrir su desnudez, pero les echo del jardín donde vivían.
El Diluvio (opcional)
Su desobediencia continúo esparciéndose, primero a sus propios hijos cuando el mayor mato al menor y luego a sus descendientes del primer hombre y mujer. Toda la población se llenó de violencia y maldad. Dios vio tal maldad y pronuncio un juicio al respecto. El destruiría toda las personas y animales llenos de pecado. Pero Dios se fijó en un hombre, Noé, quien trataba de vivir una vida que agradará a Dios. Así que Dios le revelo a Noé que debía construís un gran barco llamada El Arca, porque Dios iba a salvar a alguno de los animales y a su familia. Noé cuidadosamente hizo todo lo que Dios le dijo que hiciera. Cuando vino el diluvio solamente Noé, su familia y los animales en el arca se salvaron. Luego de que el diluvio pasara Noé ofreció un sacrificio para agradecerle a Dios.
Abraham.
El hombre continuó desobedeciendo a Dios, pero Él no quería destruir la tierra nuevamente, así que, llamo a un hombre llamado Abraham. Dios le escogió porque el mostraba su obediencia aun cuando era difícil hacerlo. (Abraham es el segundo nombre importante para recordar).
Dios hizo un pacto con Abraham. En este pacto, Dios tenía una parte y el hombre tenía otra parte. A Abraham le correspondía obedecer a Dios (Opcional compartir las historias de obediencia sobre Abraham (RICO, esto es la Obediencia, Radical, Inmediata y Costosa)) por ejemplo cuando Dios le pidió sacrificar a su hijo Isaac. Y Dios le prometió 4 cosas a Abraham. El cumplimiento de estas promesas es una manera clara de comprender la Biblia.
Las 4 promesas de Dios a Abraham (Gen 12:1-3)
- Que le daría muchos descendientes.
- Que le daría la tierra de Canaán.
- Que haría de él una gran nación.
- A través de su descendencia, Dios bendeciría todas las familias y naciones de la tierra.
Gál 3:8 La Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles, por la fe, de antemano anunció el evangelio a Abrahán, al decirle: «Por medio de ti serán benditas todas las naciones»
Gálatas 3:8 RVR90
Así Dios pues puso su plan en marcha:
Abraham tuvo un hijo llamado Isaac, quien tuvo un hijo que llamo Jacob (luego su nombre cambio por Israel). A Israel le nacieron 12 hijos que luego se convertirían en las 12 tribus de Israel. Israel y toda su familia se mudaron a Egipto tal cual como Dios les había dicho que harían. Dios le bendijo al punto de que eran un gran número.
Dios ha cumplido su primera promesa
Debido a que eran tanto los Israelitas, los egipcios temieron de ellos y le forzaron a ser sus esclavos. Ellos clamaron a Dios y Dios oyó su clamor, levantó un hombre llamado Moisés para liberarlos de la esclavitud. (Moisés es el tercer nombre importante a recordar)
Moisés.
Cuando el faraón de Egipto se rehusó a obedecer a Dios, este le dijo a Moisés que debía hacer. A través de Moisés, Dios castigo a los egipcios con 10 plagas terribles, siendo la última la muerte de los primogénitos en todo Egipto. Pero Dios les dijo a los descendientes de Abraham que debían hacer para vivir – ellos debían sacrificar un cordero y poner su sangre a los lados y en lo más alto de su puerta. Ellos se mantuvieron a salvo del castigo de Dios mediante su obediencia y por la marca de sangre en sus puertas. Y los israelitas que hicieron esto fueron protegidos y Moisés les guío fuera de Egipto. (Moisés es el tercer nombre importante para recordar)
Luego a través de Moisés, Dios les dio a los Israelitas el Pacto del Monte Sinaí, el cual solemos llamar el Antiguo Pacto o la Ley de Moisés. Está incluía los 10 mandamientos y las leyes por las cuales se regirían todos los aspectos de la nación. En ella se establecieron sacerdotes, quienes ofrecerían sacrificios a favor de las personas para obtener perdón por sus pecados. También incluía instrucciones para construir un tabernáculo, las responsabilidades de los sacerdotes y que era bueno o malo, así como, qué hacer cuando un mandamiento era roto. En algunos casos esto significaba la pena de muerte. Sin embargo, ni las personas, tampoco los reyes o lo sacerdotes, hasta algunos profetas, pudieron cumplir toda La Ley, a pesar de las advertencias que Dios les enviaba a través de profetas para advertirles sobre el juicio venidero.
Luego de que Moisés muriera, Josué se convirtió en el líder y pudo llevar a Israel a la tierra prometida de Canaán. (Josué es el cuarto nombre importante para recordar).
Y así, la segunda promesa hecha a Abraham se cumplió.
Dios había hecho de ellos un pueblo muy grande y numeroso, les había dado la tierra de Canaán. Los Cananeos era gente muy mala e idolatras; sus prácticas eran tan malas que llegaban al punto de incluso sacrificar a sus propios hijos a sus dioses. Por eso vino sobre ellos el juicio de Dios y los Israelitas debían destruirlos para que la maldad de los cananeos no les influenciara. Lamentablemente, poco después, la maldad de los cananeos corrompió a los israelitas.
Después de que Josué muriera, se levantaron Jueces que guiaron al pueblo de Dios por un tiempo. En esta época, les fue muy difícil a Israel cumplir la ley de Dios y su Pacto, cada vez era mayor la influencia de los cananeos.
Luego, los israelitas le pidieron a Dios un Rey y les dio uno. Levanto a Saúl y al poco tiempo a un hombre llamado…
David.
David fue un profeta, salmista un gran guerrero y rey. A través de él y su hijo Salomón, Dios completo la conquista de Canaán y bajo el liderazgo de Salomón, Israel se convirtió en la nación más prospera y poderosa de la tierra.
De esta manera Dios cumplió la tercera promesa a Abraham e hizo de Israel una gran Nación.
A pesar de cuán grande y ponderosos eran, una y otra vez caían en idolatría y desobediencia a Dios. Dios les envió muchos profetas para llamarles la atención y que volvieran a Dios, renovarle y restaurarles, aunque muchas veces se volvían de sus caminos, continuaban desobedeciendo a Dios y sus profetas.
Así que, los profetas de Dios comenzaron a hablar de un Nuevo Pacto, un Pacto del Espíritu Santo, sobre un Salvador y Rey que vendría. (Jesús es el cuarto nombre importante a recordar)
Jesús.
La RAMPA (lo haremos en este orden PMRA)
Los Profetas, hablaron sobre la venida de un mesías quien vendría a salvar al pueblo de Israel y reestablecer el reino, entre las cosas mencionadas sobre este hombre se menciono el lugar en el que nacería y moriría, milagros y señales que demostrarían que Él era el enviado por Dios.
Así fue como Jesús entro en este mundo, por medio de una nacimiento virginal, anunciado a los pastores en las montañas por medio de ángeles que hoy había nacido en la ciudad de Belen el salvador del mundo. Este niño crecía en sabiduría y en la gracia de Dios, llegado el momento empezó a anunciar las buenas nuevas, y hacer muchos Milagros a sanar a ciegos, sordos, cojos, personas con demonios y lunáticos, muchas señales fueron hechas por medio de Él.
Esto enfureció a los lideres religiosos de aquella época quienes buscaban continuamente la forma de matarle. Aún esto, estaba en el plan de Dios para poder ofrecer su salvación y abrir un camino hacia el. Finalmente uno de los suyos le traiciono y le entrego a estos lideres, quienes por medio de tretas, falsas acusaciones y provocaciones lograron que a este hombre inocente y sin pecado se le crucificara, colgados entre pecadores.
Cuando todo parecía estar perdido, luego de su muerte, pasado tres días. Algunas mujeres de las que le seguían fueron a visitar su tumba. Un ángel les preguntaba y anunciaba, aquel a quienes ustedes buscan a Resucitado. Venciendo la muerte y el pecado, estos ahora no se enseñorean de Él ni de aquellos quienes han puesto su confianza, fe, esperanza y salvación en la obra que hizo en la cruz.
Luego de esto se le apareció a sus discípulos, quienes ahora serán conocidos como Apóstoles, ellos comenzaron a testificar, proclamando y compartiendo el Evangelio, las Buenas Nuevas sobre la muerte y resurrección de Jesús, sobre el arrepentimiento y perdón de los pecados. Sobre la vida eterna ofrecida a toda persona en todo lugar, incluso hasta los confines de la tierra.
Dios a través de Su pueblo, estaba cumpliendo la última promesa hecha a Abraham – a través de su descendiente, Jesús, El bendeciría todas las naciones cree de la tierra.
El Juicio.
Dios a través de Jesús ha hecho otra promesa. Que Jesús regresaría y tomaría consigo a todos aquellos que le siguen a la casa de su Padre, donde ellos vivirán y reinara con El por la eternidad. Pero aquellos que no lo siguen, Él les juzgara por sus pecados. La Ley de Moisés nos demostró que ninguno de nosotros puede cumplir a la perfección las leyes de Dios todo el tiempo. Solamente Jesús pudo hacerlo. El día de juicio vendrá sobre toda la tierra. Aquellos quienes pecan en contra de Dios y quienes no siguen a Jesús recibirán un castigo eterno al ser separados de Dios y pasara la eternidad en un lugar terrible. En cambio, quienes siguen a Jesús, recibirán vida eterna en un nuevo cuerpo y pasarán la eternidad con El en la presencia del Padre en un lugar de amor, bondad, paz y gozo.